Cinema
Paradiso es una película italiana de 1988 dirigida por Giuseppe Tornatore.
A lo largo de la película, Salvatore Di Vita un afamado realizador de cine,
recuerda su infancia y su juventud en un pequeño pueblo de Sicilia.
La
película comienza con una llamada telefónica de la madre de Salvatore a su hijo
que ahora reside en Roma. Hace 30 años que él se fue de la isla y desde
entonces no ha vuelto allí, pero Alfredo, un gran amigo y compañero de
Salvatore, ha muerto y su madre considera que él debería saberlo. Una vez
Salvatore recibe la noticia comienza a recordar su infancia en aquel pueblo y
como poco a poco fue creciendo su pasión por el cine gracias al Cine Paraíso,
la única sala de proyección del pueblo, y a todo lo que Alfredo le enseñó allí.
Mientras
Salvatore (en el pueblo los más allegados le llamaban Toto, era un niño
travieso e inteligente que vivía con su madre y su hermana), recuerda aquellos
años, se muestra en la película la escuela de aquel entonces, marcada por una
educación tradicional y rígida en la que el castigo físico, la humillación y la
etiquetación del alumnado era lo más corriente. También podemos observar el
compañerismo entre los alumnos, la relación que se establece entre los iguales
cuando Toto intenta ayudar a su compañero que está en la pizarra y está siendo
ridiculizado por la profesora. También hace alusión a la analfabetización de la
población adulta como algo generalizado y corriente en la época pero mostrando
como algunos buscaban mejorar esta situación, prueba de ello se ve en la
película cuando un pequeño grupo de hombres adultos acude al colegio a
examinarse junto con los niños para obtener un título que acredite que tienen
estudios.
El primer contacto de Salvatore con
el cine se produce debido a que él era
monaguillo y acompañaba al cura al cine ya que éste se encargaba de visionar
las películas antes de ser proyectadas al público para censurar las escenas que
no consideraba adecuadas y dar el visto bueno al resto. De este modo, el director
nos traslada a aquella época y nos hace cómplices de la represión y la falta de
libertad de la época.
Salvatore
vuelve al pueblo para ir al funeral de Alfredo y su viuda le entrega una
película y el banco que usaba para poner el proyector. Durante la visita
observa que el cine que tanto quería iba a ser derruido. Regresa a Roma y ve la
película que le había dejado su amigo Alfredo; era una película con todos las
escenas censuradas y él se emociona al verlas.
Cuando
el cine se quema y se vuelve a reinaugurar se produce un cambio respecto a la
censura ya que los fondos son privados y es ahora el empresario quien decide
qué reproducir en su sala.
En
la película podemos observar varias fases. Una primera fase de censura y de
aprendizaje de Totó. En esta parte de la película casi todo esta
censurado, un simple beso es eliminado. La gente no puede disfrutar del cine en
todo su esplendor. En este fragmento de la película Totó aprende a apreciar el
cine y a ver las limitaciones a las que se enfrenta este arte con la
censura.
Después,
una segunda fase de mayor permisión. En esta etapa surge el amor de Totó hacia
el cine y destaca la desaparición de la censura en las películas que se
proyectan que producen que se escandalicen un poco determinadas personas
(mujeres, cura, etc). El cambio del tipo de proyecciones es muy grande y las
escenas de besos, violencia, etc son retransmitidas sin problema. La relación
con Alfredo se estrecha cada vez más. La sala siempre está llena porque la
gente va allí a desconectar, a distraerse, a divertirse, etc. El cine es un
gran éxito.
Y
por último una etapa de declive En esta última fase, a pesar de que Salvatore
es un hombre de éxito, se observa un declive general, los personajes envejecen,
las salas de cine no se llenan, los personajes no son felices, etc.
Me
gustaría destacar por un lado la música, es esencial y aporta el clima
apropiado a cada momento aunque aporta sobre todo un aire nostálgico a la
película.
Por
otro lado el reflejo de la sociedad de la una época en la que carecían de
libertades y como poco a poco y con el paso de los años, se va viendo en la
película que va llegando el progreso en aspectos como la presencia de mujeres
en la sala de cine, al principio apenas hay mujeres en el cine y con el
paso del tiempo podemos observar que la presencia de ambos sexos está más
igualada, también con la diferencia de clases que se hace evidente en los
lugares que ocupan en la sala, los de mayor poder adquisitivo arriba en los
palcos y el resto abajo, al inicio de la película es una separación que se
respeta y casi parece que se teme y con los años es tan solo una separación
física a la que la mayoría ha perdido el miedo y el respeto. Del mismo
modo, podemos observar la evolución y el progreso en el tipo de películas que
se proyectan cada vez más liberales y con menos censura.
Destacar el consejo que Alfredo da a Salvatore antes de marcharse
a Roma a labrarse un futuro, cuando le dice que se marche y no mire atrás y que
haga lo que haga en la vida, lo ame como amaba la cabina del cine cuando era un
niño. Alfredo fue como un padre para Salvatore, por lo que este consejo y
todo lo que Alfredo representa, marca profundamente al protagonista.

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